viernes, 3 de diciembre de 2010

El puño invisible cap 1

Farewell
“Sin duda, esto me gusta” mi cuerpo estaba entumecido por el agua, tenía la cara roja por aquel golpe, mis manos estaban doloridas de tanta vibración de sujetar a Gilgamesh, pero estaba feliz, el ser humano disfruta con la adrenalina tienes la sensación de ser el más fuerte, el más rápido, todo por substancias químicas que hacían que tu corazón bombease a más velocidad...
“Parece que el ser humano es guerrero por naturaleza” ese pensamiento me rondo bastante tiempo en la cabeza, hasta que una espada de espuma me dio en la cara, estas armas no están pensadas para hacer daño, pero su portador tuvo la suficiente habilidad como para lanzar mis negras gafas lejos. Mi cuerpo reacciono como si de un oso se tratase, grite y mi cuerpo no muy robusto se dirigió a José, el estaba esperando esa reacción, me conocía desde hace tiempo y conoce las cosas que de verdad me enfurecen, algunas veces las usaba para picarme como esta vez.
Me parece que antes de seguir con esta historia tendría que ponerles en antecedentes. Mi nombre es Jack, soy un estudiante de bachiller bastante especial, o eso creen los de mi clase, piensan que soy raro, no se por que será... ¿Será por mi afición a la lectura, a mi frikismo o mi manía de cantar sin tener buena voz? No creo que sea por eso, lo que pasa es que no les gusta mi sombrero, desde hace tiempo llevo un bonito gorro negro que según todo el mundo me queda bien, ese gorro junto a mi pelo negro y mi perillita crean la cara de un perfecto chico raro, sencillamente me da igual, soy así y me gusta, no me considero un atleta de elite, más bien lo contrario, soy bastante flojo corriendo o saltando, no nací para ser un matón.
Junto a mi hay un grupo de amigos bastante dispares, somos todos de la misma edad y cada uno es un mundo, por ahora al que tienen que conocer es a José, ese chico sin duda es el más extraño del grupo, siempre va con una carpeta en la que dibuja cosas que mejor no cuento... no es para mayores de edad esta historia, el caso es que este chico hace artes marciales, no me acuerdo bien de su arte en concreto pero siempre le decimos que le va como anillo al dedo, tiene unas extremidades un poco más grandes de lo habitual, por lo que deben doler más sus golpes, nunca había sentido ninguno de sus golpes hasta ese momento, su cara dibujaba en el momento que se acercaba una risa digna del Joker, sus ojos se centraban en un punto de mi cuerpo, espero un momento, más, más.
-¡Toma!- y me propino un puñetazo en el estomago, sin duda aquello paró mi adrenalina de golpe, me lanzo un par de metros lejos y caí a la piscina.
-Game Over- Dijo antes de que callase al agua.
“Hay veces que es mejor no levantarse de la cama” pensé pero hay que hacerlo aunque sepas lo que iba a pasar, hacía ya varios días que José decía de que pelease contra el.
-Venga que no va a pasar nada- decía, yo me negaba, pero aquella calida tarde de verano no pude negarme, la panda habíamos quedado a ir al nuevo parque acuático de la ciudad de Vigo, tenía una atracción que era novedad, era el “Battle per Aqua” Consistía en una pelea con armas de espuma en un circulo flotante, el que cayese al agua perdía, los chicos querían ir y hay fuimos, lastima que aquella fue mi ultima tarde normal.
Los niños gritaban de alegría, la gente tomaba el sol y los otakus como nosotros nos preparamos para el juego, éramos bastantes: Luigi, Michael, José, Pablo, Sandra, Aliené, Sally, Amelie y yo. Como teníamos dinero pudimos pagar una pista completa con un mini-torneo, cuando el señor estaba poniendo los nombres en una maquina para el sorteo José se me acerco y me dijo al oído:
-Al fin puedo ver como lo haces-
-José tío que pesado estás con el temita, sabes que no se Chan chim flu como tu. ¿Por que tanto interés?
-Veras Jack- Su voz sonaba profunda como si de algo importante fuese, sus verdes ojos estaba clavados en mí y su pelo marrón se movía al compás del viento de un atardecer de verano- Creo que tu lo puedes hacer bien, además...- fue bajando la voz- ¡Se que será divertido!- Grito tan fuerte que casi me quedo sordo.
Y se empezó a reír como siempre, ¿Lo habría dicho en serio?

No hay comentarios:

Publicar un comentario